Productos financieros y de inversión
Defensa frente a la mala comercialización de productos financieros
Reclamación de productos financieros y de inversión mal contratados. Defendemos al inversor frente a entidades que comercializaron productos sin información adecuada, con riesgos ocultos o sin respetar el perfil del cliente.
¿Por qué elegirnos?
Nuestro proceso
Realizamos un estudio completo y sin coste de tu caso a partir de la documentación del producto financiero o de inversión contratado: órdenes de suscripción, test de conveniencia o idoneidad, contrato marco, folletos informativos, extractos, comunicaciones del banco y cualquier otra información relevante. Con esta documentación analizamos si existió falta de información, mala praxis comercial, perfil de riesgo inadecuado, conflicto de intereses o incumplimiento de la normativa de protección al inversor (MiFID). Determinamos si el producto era complejo, si se explicó correctamente el riesgo de pérdida y si se ajustaba a tu perfil. Te informamos con total claridad sobre la viabilidad de la reclamación, sin compromiso. Si no tienes la documentación o prefieres no gestionarla, podemos solicitarla a la entidad en tu nombre una vez iniciado el procedimiento, con un coste reducido.
Si el análisis confirma que hubo mala comercialización o incumplimiento normativo, iniciamos una reclamación formal frente a la entidad financiera. Exponemos de forma jurídica los incumplimientos detectados y solicitamos la restitución de la inversión o de las pérdidas sufridas. La reclamación se tramita por la vía extrajudicial correspondiente (servicio de atención al cliente de la entidad, defensor del cliente o mecanismos legales de solución extrajudicial – MASC), otorgando un plazo para responder. Estudiamos su contestación y valoramos la estrategia más favorable. Solo se aceptan acuerdos que supongan una solución real y ventajosa para el cliente.
Antes de acudir a los tribunales, definimos la estrategia jurídica específica para cada caso. Analizamos el tipo de producto (complejo o no), el perfil inversor, la experiencia financiera del cliente, la información recibida, la cuantía invertida y las pérdidas sufridas. Cada asunto se prepara de forma individualizada, estudiando cómo se realizó la comercialización y qué normativa fue vulnerada. Esta fase es clave para fundamentar la nulidad del contrato por error en el consentimiento o para reclamar daños y perjuicios por mala praxis. Nuestra experiencia en litigios financieros marca aquí una diferencia decisiva.
Si no se alcanza una solución extrajudicial satisfactoria, interponemos demanda ante el juzgado competente. Nos encargamos de todo el procedimiento judicial, incluida la coordinación con procurador, facilitando al cliente toda la representación procesal. La entidad financiera suele oponerse, alegando que el cliente conocía el riesgo o tenía experiencia inversora. Preparamos la defensa técnica para acreditar la falta de información clara, la complejidad del producto y la inadecuación al perfil del cliente. Defendemos el caso hasta sentencia con una base jurídica sólida y amplia experiencia en litigación bancaria y financiera.
Si obtenemos una sentencia favorable, se declara la nulidad del contrato o la responsabilidad de la entidad por mala comercialización. El cliente recupera total o parcialmente el capital invertido, junto con los intereses legales, descontando en su caso los rendimientos percibidos. En otros supuestos, se obtiene una indemnización por las pérdidas sufridas. El objetivo es reparar el perjuicio económico causado por una inversión que nunca debió contratarse en esas condiciones. El resultado final es la restitución del equilibrio económico del cliente y la eliminación del daño patrimonial sufrido.
¿Necesitas ayuda con tu caso?
Contacta con nosotros para una consulta gratuita y sin compromiso
Llamanos